Consejo
Comunitario de Bahía Cupica
Presidente José Gutiérrez Díaz
Teléfono 098-5204788
Email: cupica@tdg-pacifico.org
Cupica
es el nombre de un río y de una población que le
dan el nombre a una Bahía y a todo un golfo.
Desde
la aprobación de la ley 70 ha habido en la región
un movimiento local hacia la adjudicación del titulo colectivo
de las tierras que son espacio de uso de las comunidades negras
y que figuraban como baldíos hasta la adjudicación
del titulo colectivo en diciembre de 2001, mediante la resolución
2700 la cual se otorgo al consejo comunitario un globo de 39000
hectáreas de tierra.
Gente de pescado, plátano
y yuca, Cupica ha visto transcurrir la vida local de una manera
pacifica. Sin embargo por su ubicación estratégica
cerca de la frontera con Panamá y por disponer de una pista
de aterrizaje varios actores armados en las últimas décadas
han tratado de colocar a la población al servicio de sus
intereses. Durante dos décadas la comunidad ha logrado
sortear muchas presiones frente a cultivos ilícitos y movimientos
armados tratando de mantener su neutralidad.
Su éxito en
sacar adelante la vida normal de sus habitantes y mantener la
autoridad local en el territorio por parte del consejo comunitario,
máxima autoridad interna en el territorio colectivo los
hizo merecedores al premio Nacional de Paz en al año 2002.
La
avalancha del río Cupica obligó a sus habitantes
a trasladarse a dos nuevos lugares y la reconstrucción
se hizo en un tercer lugar lo que ha generado atomización
del poblado y fricciones entre la propia comunidad. Después
de la avalancha la comunidad, liderada por el Consejo comunitario
y con el apoyo de la secretaria de Agricultura y Medio Ambiente
del Chocó y la Fundación Swissaid desarrolló
un exitoso programa de reconstrucción de su Seguridad Alimentaria.
En Cupica en este momento sobra plátano y yuca lo que ha
permitido pensar en a la necesidad de su uso en la alimentación
de especies menores como cerdos y gallinas.
El Consejo de Cupica
en este momento atraviesa por serias dificultades por la actividad
de agentes armados y por el desplazamiento y relocalización
de su población en tres sitios diferentes. Pese a ello
hay un ambiente positivo de buscar salidas prácticas que
mantengan un clima de unidad en defensa de la seguridad alimentaria
y de los recursos del territorio para el bienestar de la población
y fortalecimiento de la autoridad local reconocida por la ley
para la administración del territorio colectivo.