La región - Territorio del Pacífico

En un espacio de 75.000 km 2   que se localiza entre el Ecuador y Panamá, entre la Cordillera Occidental de los Andes septentrionales y los océanos Pacífico y Atlántico, surge una profunda y verde selva cubierta de nubes y bañada por lluvias torrenciales y caudalosos ríos, espacio de vida de numerosos animales, plantas y espíritus que se incorporan a la vida de quienes la habitan.

Este espacio de excepcional diversidad biológica, toma en Colombia una significación especial; la de constituirse en el espacio de vida y cultura de numerosas comunidades negras e indígenas.

Allí han ido construyendo prácticas materiales y culturales diferenciadas desde hace varios siglos en singulares espacios de reciprocidad e intercambio, las comunidades negras que constituyen el 90% de la población total (900 mil habitantes aproximadamente) y las comunidades indígenas que representan el 6%, unos 60.000 habitantes y conformadas por los Pueblos Embera, Wounnan, Paeces, Awá, Tule y Senú. Existe una población mestiza minoritaria conformada por colonos mestizos.

La elevada humedad de la zona (Hay puntos donde alcanzan a llover 13.000 mm/año), la cercanía a dos mares, los factores evolutivos, climáticos, geológicos y ser el punto de inserción de Centro y Suramérica han propiciado que sea una de las cunas de la vida en el Planeta.     El Movimiento Mundial por los Bosques (2001) indica como esta selva pluviosa del trópico denominada también Chocó biogeográfico cuenta con 100 especies de aves endémicas, la mayor concentración en el mundo, una extraordinaria diversidad de especies de anfibios y de mariposas y las comunidades de plantas más ricas en especies del mundo, con 262 especies que tienen más de 2.5 centímetros de diámetro en 0.1 hectáreas.

Pero el riesgo que existe para que éste paraíso desaparezca es cada vez más claro. La acelerada explotación forestal, pesquera y de recursos mineros, el cambio en el uso de los frágiles y delicados suelos, la introducción de monocultivos como la palma africana y la expansión acelerada de los cultivos de uso ilícito, vienen causando un impacto ambiental muy grande en la región – territorio del Pacífico y vienen socavando de manera preocupante la integridad de las comunidades que lo habitan. La región está enfrentando una situación considerada como ecocidio y etnocidio.

El contraste de este espacio muestra una de las zonas de mayor vida en el Planeta y también uno de los lugares del mundo donde mayor riesgo a la vida misma y a la integridad de las comunidades se presenta.   El Pacífico pasó de ser uno de los remansos de Paz del país a convertirse en escenario determinante del conflicto armado

Las difíciles condiciones de los grupos humanos que habitan este territorio, sus particulares formas de vida y de relación con la naturaleza permiten una especial mirada al desarrollo desde las propias comunidades, ante las agresiones desde los modelos de desarrollo planteados desde afuera, caracterizados por el extractivismo y ahora por las reglas económicas que impone el juego del conflicto armado.

En este momento, el Pacífico y sus grupos humanos, enseñarán al mundo y a Colombia la importancia del respeto a las diferencias, a la diversidad y al desarrollo propio en contraste al modelo ciego que se cierne sobre esta sorprendente y hermosa región.

SWISSAID, en consonancia con las aspiraciones de las comunidades, suma igualmente en la adopción de esfuerzos y estrategias para garantizar la diversidad biológica y cultural de este singular espacio de la Biosfera.

Este esfuerzo, debe ser conocido entre quienes lo protagonizan, como también de quienes aprenden   las lecciones y aportan en los intercambios conocimientos y experiencias valiosas. Por eso consideramos oportuno que en el TDG conozcamos más detenidamente las apuestas y los retos que emprendemos.

Destacamos el esfuerzo de las personas, las comunidades y las organizaciones que construyen alternativas de país, alternativas de respeto a las personas y a la naturaleza y ante todo alternativas de cara al conflicto armado.